¿Cómo se mueve el sonido?
Un largo trozo de cuerda genera ondas tridimensionales flotando en el espacio por la propia física de su movimiento: la cuerda que crea las ondas visuales, crea simultáneamente el sonido al cortar el aire, conformando un único elemento.
La instalación es afectada por aquellos que la observan. Cuando el público se mueve alrededor suya, este influye en los movimientos de la cuerda, generando ondas acústicas y visuales que van desde patrones armónicos a ondas complejas. Según nos comportemos frente a ella, según la cantidad de observadores y sus movimientos, pasará de una línea estable sin sonido a formas caóticas de sonidos irregulares (cuanto más movimiento haya en torno a la instalación) a través de diferentes estadios de ondas sinusoidales y sonidos armónicos; examinando el principio de acción-reacción aplicado al sonido y el espacio.












